08 abril 2006

kurt cobain

Una vez le pillamos a Checho, el compañero de curso del colegio más peculiar que recuerdo, un cassette en que grabó diálogos con su ídolo Kurt Cobain.

Ahí nos enteramos de su teoría de que estaba en las pirámides de Egipto.

Desde entonces, cada vez que un profesor se demoraba en llegar a la sala un grupito empezaba a cantar: "I'm so happy, 'cause today I found my friends..."

Y el resto del curso se sumaba.

Para cuando llegaba la parte del "ye e e eeeeee e, ye e e eeeeee e" empezar a agarrarlo del chaleco y pegarle patadas o palmazos en la cabeza.

Hace doce años el mundo supo que Kurt se había suicidado (tres días antes, el 5), y en realidad yo no cachaba mucho, tenía once y con suerte tenía guardada su imagen de chico desgarbado con chaleco desteñido del Unplugged de MTV.

Pero hasta hoy escucho decir que el hueón fue un genio.

Yo.

Yo me acuerdo de Checho.