29 octubre 2005
28 octubre 2005
¿me enseñas a escribir?
- Alejandra hola.
Me empiezo a rascar la cabeza, con el codo bien en alto.
Muevo la cadera un poco hacia un lado.
Y es como si le estuviera coqueteando, pero en realidad estoy un poco nervioso, no sé por qué.
- Hola - me dice más cómoda que yo.
- ¿Sigues haciendo talleres literarios? - le pregunté ya bajando el codo. La mano en la nuca y la muñeca en la mejilla.
- Sí, pero ya están terminando este año.
- ¿Y el otro?
- Claro, empiezan en Marzo - me dice desanimando a mi brazo que ya baja a su posición natural.
- ¡Ah!
- Te doy mi mail.
- Ya lo tengo - le digo.
Sí.
Hace un par de meses que la busco.
Y hace un par de días que tengo su mail.
- Y tú ¿quién eres? - me pregunta con la misma sonrisa que repartió a los trabajadores de la editorial.
- Pedro.
Y acerqué los hombros a las orejas.
Me encanta que me pregunten eso.
Y siempre respondo igual.
Pedro.
¿Qué se supone que debía responderle?
Me encantó que me lo preguntara, como si realmente le interesara.
Y en vez de ponerme a exponer sobre mí, le dije lo único interesante.
Mi nombre.
En eso, suena en los altoparlantes.
"En unos minutos más Alejandra Costamagna presenta su nuevo libro... "
- Chau.
- Chao - me vuelve a regalar su sonrisa.
"Pedro ah"
Seguro que se fue pensando "Pedro ah"
Seis segundos y se le olvidó.
Yo.
Yo, seguí buscando libros.
Con tarjeta de estudiante cuesta luca entrar a la Feria del Libro.
Me empiezo a rascar la cabeza, con el codo bien en alto.
Muevo la cadera un poco hacia un lado.
Y es como si le estuviera coqueteando, pero en realidad estoy un poco nervioso, no sé por qué.
- Hola - me dice más cómoda que yo.
- ¿Sigues haciendo talleres literarios? - le pregunté ya bajando el codo. La mano en la nuca y la muñeca en la mejilla.
- Sí, pero ya están terminando este año.
- ¿Y el otro?
- Claro, empiezan en Marzo - me dice desanimando a mi brazo que ya baja a su posición natural.
- ¡Ah!
- Te doy mi mail.
- Ya lo tengo - le digo.
Sí.
Hace un par de meses que la busco.
Y hace un par de días que tengo su mail.
- Y tú ¿quién eres? - me pregunta con la misma sonrisa que repartió a los trabajadores de la editorial.
- Pedro.
Y acerqué los hombros a las orejas.
Me encanta que me pregunten eso.
Y siempre respondo igual.
Pedro.
¿Qué se supone que debía responderle?
Me encantó que me lo preguntara, como si realmente le interesara.
Y en vez de ponerme a exponer sobre mí, le dije lo único interesante.
Mi nombre.
En eso, suena en los altoparlantes.
"En unos minutos más Alejandra Costamagna presenta su nuevo libro... "
- Chau.
- Chao - me vuelve a regalar su sonrisa.
"Pedro ah"
Seguro que se fue pensando "Pedro ah"
Seis segundos y se le olvidó.
Yo.
Yo, seguí buscando libros.
Con tarjeta de estudiante cuesta luca entrar a la Feria del Libro.
27 octubre 2005
26 octubre 2005
24 octubre 2005
la mejor canción que he escuchado este año
No está en google.
No está en E-mule.
No está en ningún puto lugar.
Si pones The Strokes Razor Blade lyrics en google tampoco encuentras la letra.
¿Cómo mierda encontraste este tema Fredes?
Todos los créditos para ti.
Cristóbal dice:
pare un ratito con RAzor Blade
Cristóbal dice:
pero ahora....
Cristóbal dice:
OTRA VE!
Yo también.
Van casi cuarenta minutos escuchándola sin parar.
¿Y tú?
Tú la puedes escuchar revisando mis links.
No está en E-mule.
No está en ningún puto lugar.
Si pones The Strokes Razor Blade lyrics en google tampoco encuentras la letra.
¿Cómo mierda encontraste este tema Fredes?
Todos los créditos para ti.
Cristóbal dice:
pare un ratito con RAzor Blade
Cristóbal dice:
pero ahora....
Cristóbal dice:
OTRA VE!
Yo también.
Van casi cuarenta minutos escuchándola sin parar.
¿Y tú?
Tú la puedes escuchar revisando mis links.
22 octubre 2005
pedro encuentra un fósil
- ¿90 millones de años esta hueá?
- Jajaja, sí, entre noventa y ciento veinte millones de años - me dijo el ayudante de Geología.
Llegué hace dos horas del Cajón del Maipo.
Estoy raja de subir cerros.
Bajar cerros.
Subir cerros.
Bajar cerros.
Nunca había ido en los cinco años que llevo en Santiago.
Y quedé fascinado con los colores de las montañas y el valle.
Morado, verde, celeste, blanco, amarillo.
¿Por qué fui?
Salida a terreno de un ramo: Geología General.
- Ya chicos, este cerro estratificado de casi pura lumita calcárea, tiene fósiles. ¡A ver si encuentran alguno!
¡Qué iba a creer que me iba a topar con una anemonita de 20 cms!
Esos como caracoles parecidos a un Nautilus.
¡Una hue'á espiral po!
Agarré una piedra, perdón, una roca (no se les puede llamar piedras en este ramo pues hieres susceptibilidades) la partí por la mitad.
Y mi fósil.
No lo podía creer.
¡Qué emocionante!
Casi como descubrir una galaxia.
- Hueón me voy a ser arqueólogo - tiré en talla.
Tenía enfrente mi primer fósil.
Mío.
No de esas hue'ás que venden en las ferias artesanales... éste lo encontré yo.
Yo lo saqué de la piedra sedimentaria.
¡Mierda!
ROCA sedimentaria.
Yo lo saqué después de...
- Oye, ¿cuántos años tiene este caracol?

(Usen su imaginación para verlo, la parte central está tapado por la roca)
- Jajaja, sí, entre noventa y ciento veinte millones de años - me dijo el ayudante de Geología.
Llegué hace dos horas del Cajón del Maipo.
Estoy raja de subir cerros.
Bajar cerros.
Subir cerros.
Bajar cerros.
Nunca había ido en los cinco años que llevo en Santiago.
Y quedé fascinado con los colores de las montañas y el valle.
Morado, verde, celeste, blanco, amarillo.
¿Por qué fui?
Salida a terreno de un ramo: Geología General.
- Ya chicos, este cerro estratificado de casi pura lumita calcárea, tiene fósiles. ¡A ver si encuentran alguno!
¡Qué iba a creer que me iba a topar con una anemonita de 20 cms!
Esos como caracoles parecidos a un Nautilus.
¡Una hue'á espiral po!
Agarré una piedra, perdón, una roca (no se les puede llamar piedras en este ramo pues hieres susceptibilidades) la partí por la mitad.
Y mi fósil.
No lo podía creer.
¡Qué emocionante!
Casi como descubrir una galaxia.
- Hueón me voy a ser arqueólogo - tiré en talla.
Tenía enfrente mi primer fósil.
Mío.
No de esas hue'ás que venden en las ferias artesanales... éste lo encontré yo.
Yo lo saqué de la piedra sedimentaria.
¡Mierda!
ROCA sedimentaria.
Yo lo saqué después de...
- Oye, ¿cuántos años tiene este caracol?

(Usen su imaginación para verlo, la parte central está tapado por la roca)
21 octubre 2005
20 octubre 2005
papelucho reload, pedro restart
Papelucho es ídolo.
Me costó luca en la feria de libros usados que se puso en la terraza de mi universidad.
Me senté en el patio a leerlo.
A leerlo y a disfrutar de los comentarios y caras que ponían algunos conocidos al verme leyéndolo.
- ¿Papelucho?, ¿cómo puedes estar leyendo a Papelucho?
Yo que ya iba en la página treinta, embaladísimo con su acidez y candidez, debo haberle respondido algo desconcertante. No me acuerdo. No importa.
- Ooooh! qué sólido!... Papelucho a secas, mi favorito. La semana pasada me leí Papelucho Mi hermana Ji.
Dos cosas.
Me sorprende lo honesto y tonto que es Papelucho. ¡Yo quiero ser así! Las cosas que dice, la forma en que piensa. No entiendo cómo no me di cuenta de todo eso cuando pendejo. Cuando lo leía.
¿Les daría verguenza releerlo?
Lo otro es que me sentí delatado, desnudo en mi forma de escribir.
Escribo de la misma forma inconexa conectada de Papelucho... yo que prefería no leer algunos escritores para que no dijeran después que les copiaba, y toma que Papelucho está en mi inconsciente literario (¿Marcela Paz? no, ni ahí con esa vieja... ¡Papelucho!).
¡Maldición!
Encontré también en la misma feria, El retrato de Dorian Gray, del mismo Oscar Wilde de algunos cuentos famosos.
Luca trescientos.
Lo había empezado a leer en un viaje hace dos años y lo dejé escandinavamente olvidado.
Llegué a mi departamento.
Debut de Björk.
Y me lo devoré.
El disco tres veces.
El libro hasta la mitad.
Salí a comprar unos regalos e inevitablemente terminé en mi librería de siempre.
Y salí con Un Mundo Feliz de Aldous Huxley pegado a la axila.
Otro de esos libros que TENÍA que leer hace tiempo.
Volví a casa.
Almohada y Dorian Gray.
06:56 am.
Me desperté solo.
No lo puedo creer.
Mi inconsciente consiente con mi consciente.
Ayer le dije basta al bajón (a ver si me pesca) y me propuse ir a todas las clases de aquí a fin de año.
08:30 Análisis de imágenes satelitales de la tierra. Trabajo con espectros de emisión terrestre.
- ¿Por qué sonríes tanto?, ¿estás contento? - me preguntó Surjan sentado en el PC de al lado.
- Es que hue'ón!... nunca me había cuestionado que la fotosíntesis de los árboles se notara en un espectro de emisión electromagnética. O sea si lo pensai es obvio pero nunca se me había ocurrido usar espectros para cosas que no fueran galaxias o cuásares.
EXPLICACIÓN ÑOÑA: Una imagen vale más que mil palabras. Un espectro vale más que mil imágenes. Un espectro no es más que una especie de "electrocardiograma" a cualquier fuente que emita luz (la luz es eso ñoño que uno llama científicamente radiación electromagnética) de donde se obtiene su huella digital (características principales). Entonces como los árboles son secos pa' chupar luz y así hacer fotosíntesis... esa luz que se comen queda en evidencia en un espectro porque no está, no aparece, hay un vacío. ¿Obvio no? ¡Ja!
Llevo ya tres meses con estos dos blogs y nunca había cedido ante algún arranque científico. Prometo que pasan tres más por lo menos.
08:56
- ¿Profe cómo se hace eso?
- ¿Ve?, eso le pasa por no venir a clases.
Strike one.
10:21 Clase de Geología
- ¿Lo explico de nuevo?, ¡a ver!, ¿quiénes no vinieron a la última clase?
Levanté la mano.
Solo yo.
- Bah! "¡qué raro ah!" - dijo el profe irónico.
Strike two.
15:40
Son las 15:40 hrs.
Estoy en la biblioteca de mi universidad, escribiendo en uno de los notebook que te prestan por un par de horas si muestras la tarjeta de la U.
En la mesa de al frente, tres mechones urgidos con su prueba de física que empieza en veinte minutos más.
¿Seguro que es mechón?
Obvio.
Blue jeans con cinturón negro casi a la altura del ombligo.
Zapatos Caterpillar.
Polerón Maui & Sons.
Rulos.
Anteojos gruesos.
¡Mechón!
Me dan ganas de decirle que se rinda, que filo, que igual va a cagar.
Da lo mismo.
Igual va a cagar.
Son las 15:43 y en un rato más conozco al ayudante de Estadística II. Digo lo conozco porque va a ser la primera clase a la que vaya.
Estoy listo para batear.
Son las 15:44 y soy Pedro.
Pedro restart.
Me costó luca en la feria de libros usados que se puso en la terraza de mi universidad.
Me senté en el patio a leerlo.
A leerlo y a disfrutar de los comentarios y caras que ponían algunos conocidos al verme leyéndolo.
- ¿Papelucho?, ¿cómo puedes estar leyendo a Papelucho?
Yo que ya iba en la página treinta, embaladísimo con su acidez y candidez, debo haberle respondido algo desconcertante. No me acuerdo. No importa.
- Ooooh! qué sólido!... Papelucho a secas, mi favorito. La semana pasada me leí Papelucho Mi hermana Ji.
Dos cosas.
Me sorprende lo honesto y tonto que es Papelucho. ¡Yo quiero ser así! Las cosas que dice, la forma en que piensa. No entiendo cómo no me di cuenta de todo eso cuando pendejo. Cuando lo leía.
¿Les daría verguenza releerlo?
Lo otro es que me sentí delatado, desnudo en mi forma de escribir.
Escribo de la misma forma inconexa conectada de Papelucho... yo que prefería no leer algunos escritores para que no dijeran después que les copiaba, y toma que Papelucho está en mi inconsciente literario (¿Marcela Paz? no, ni ahí con esa vieja... ¡Papelucho!).
¡Maldición!
Encontré también en la misma feria, El retrato de Dorian Gray, del mismo Oscar Wilde de algunos cuentos famosos.
Luca trescientos.
Lo había empezado a leer en un viaje hace dos años y lo dejé escandinavamente olvidado.
Llegué a mi departamento.
Debut de Björk.
Y me lo devoré.
El disco tres veces.
El libro hasta la mitad.
Salí a comprar unos regalos e inevitablemente terminé en mi librería de siempre.
Y salí con Un Mundo Feliz de Aldous Huxley pegado a la axila.
Otro de esos libros que TENÍA que leer hace tiempo.
Volví a casa.
Almohada y Dorian Gray.
06:56 am.
Me desperté solo.
No lo puedo creer.
Mi inconsciente consiente con mi consciente.
Ayer le dije basta al bajón (a ver si me pesca) y me propuse ir a todas las clases de aquí a fin de año.
08:30 Análisis de imágenes satelitales de la tierra. Trabajo con espectros de emisión terrestre.
- ¿Por qué sonríes tanto?, ¿estás contento? - me preguntó Surjan sentado en el PC de al lado.
- Es que hue'ón!... nunca me había cuestionado que la fotosíntesis de los árboles se notara en un espectro de emisión electromagnética. O sea si lo pensai es obvio pero nunca se me había ocurrido usar espectros para cosas que no fueran galaxias o cuásares.
EXPLICACIÓN ÑOÑA: Una imagen vale más que mil palabras. Un espectro vale más que mil imágenes. Un espectro no es más que una especie de "electrocardiograma" a cualquier fuente que emita luz (la luz es eso ñoño que uno llama científicamente radiación electromagnética) de donde se obtiene su huella digital (características principales). Entonces como los árboles son secos pa' chupar luz y así hacer fotosíntesis... esa luz que se comen queda en evidencia en un espectro porque no está, no aparece, hay un vacío. ¿Obvio no? ¡Ja!
Llevo ya tres meses con estos dos blogs y nunca había cedido ante algún arranque científico. Prometo que pasan tres más por lo menos.
08:56
- ¿Profe cómo se hace eso?
- ¿Ve?, eso le pasa por no venir a clases.
Strike one.
10:21 Clase de Geología
- ¿Lo explico de nuevo?, ¡a ver!, ¿quiénes no vinieron a la última clase?
Levanté la mano.
Solo yo.
- Bah! "¡qué raro ah!" - dijo el profe irónico.
Strike two.
15:40
Son las 15:40 hrs.
Estoy en la biblioteca de mi universidad, escribiendo en uno de los notebook que te prestan por un par de horas si muestras la tarjeta de la U.
En la mesa de al frente, tres mechones urgidos con su prueba de física que empieza en veinte minutos más.
¿Seguro que es mechón?
Obvio.
Blue jeans con cinturón negro casi a la altura del ombligo.
Zapatos Caterpillar.
Polerón Maui & Sons.
Rulos.
Anteojos gruesos.
¡Mechón!
Me dan ganas de decirle que se rinda, que filo, que igual va a cagar.
Da lo mismo.
Igual va a cagar.
Son las 15:43 y en un rato más conozco al ayudante de Estadística II. Digo lo conozco porque va a ser la primera clase a la que vaya.
Estoy listo para batear.
Son las 15:44 y soy Pedro.
Pedro restart.
18 octubre 2005
haciendo el guión
Patio de la universidad.
15:03 hrs.
Recalentando la materia pa' la prueba.
- Ya po Pedro, estudia.
- ¿Pa' qué? pura mierda la materia - le respondí a Daniel.
Nos distrajimos.
- Estoy chato de esta hue'á.
- Nada nuevo.
- Ya, pero hagamos la hueá de cortometraje de una vez - dijo tomate.
- ¿Sobre qué? - preguntó Daniel.
- Sobre la única idea que tenemos, de lo que nos pasó esa vez que me fueron a buscar a la casa (ver post muy antiguo) tendiéndome una trampa - les propuse.
- Podría ser.
Dejamos los apuntes a un lado.
Fuimos en masa al baño.
En masa femenina si quieren.
Daniel veía subir el ascensor que está al lado de la puerta del baño y dice:
- ¿Y si hacemos un cortometraje sobre un ascensor?, ¡ja!.
No sé si fue talla o qué, pero su cara de asombro al ver que la idea me parecía genial todavía la recuerdo.
- Eso... oooh! la raja. ¡Tomate!
- ¿Qué hueá? - me responde Tomate con la mano derecha ocupada en apuntar.
- Cacha la idea de Daniel.
Y claro.
Y que empiece así.
Y yo las hago de curado.
Pero me tomo los tragos de verdad.
Y yo aparezco en la mitad.
Esoesoesoeso (a lo chavo) Y después, y después... ¡zas!... y después Doña Florinda.
Daniel fue a hacer clases particulares de matemáticas.
Tomate está leyendo The Clinic en el balcón.
Y yo, termino este post y me voy a sentar al lado.
Lápiz y papel en mano.
15:03 hrs.
Recalentando la materia pa' la prueba.
- Ya po Pedro, estudia.
- ¿Pa' qué? pura mierda la materia - le respondí a Daniel.
Nos distrajimos.
- Estoy chato de esta hue'á.
- Nada nuevo.
- Ya, pero hagamos la hueá de cortometraje de una vez - dijo tomate.
- ¿Sobre qué? - preguntó Daniel.
- Sobre la única idea que tenemos, de lo que nos pasó esa vez que me fueron a buscar a la casa (ver post muy antiguo) tendiéndome una trampa - les propuse.
- Podría ser.
Dejamos los apuntes a un lado.
Fuimos en masa al baño.
En masa femenina si quieren.
Daniel veía subir el ascensor que está al lado de la puerta del baño y dice:
- ¿Y si hacemos un cortometraje sobre un ascensor?, ¡ja!.
No sé si fue talla o qué, pero su cara de asombro al ver que la idea me parecía genial todavía la recuerdo.
- Eso... oooh! la raja. ¡Tomate!
- ¿Qué hueá? - me responde Tomate con la mano derecha ocupada en apuntar.
- Cacha la idea de Daniel.
Y claro.
Y que empiece así.
Y yo las hago de curado.
Pero me tomo los tragos de verdad.
Y yo aparezco en la mitad.
Esoesoesoeso (a lo chavo) Y después, y después... ¡zas!... y después Doña Florinda.
Daniel fue a hacer clases particulares de matemáticas.
Tomate está leyendo The Clinic en el balcón.
Y yo, termino este post y me voy a sentar al lado.
Lápiz y papel en mano.
14 octubre 2005
yo también quiero chupete

Todo es un desorden.
No voy a clases hace tres semanas.
Prefiero la cama.
Odio mis vendas por culpa de la caída.
Odio mi cara por culpa de la genética.
Ando pésimo.
Tengo ganas de romper la pantalla del computador porque un webhost no me pesca... todo porque quiero que ustedes que me leen, escuchen un par de temas mientras están en mi blog.
Chato.
Hasta que supe que...
¡Mi papá belga está en Chile!
Ese que tuve cuando estuve de intercambio en Bélgica hace cinco años ya.
Nos estrujamos las nuevas noticias y la vertimos en dos copas.
Él, vino tinto.
Yo, Kunstmann torobayo.
- Mis viejos se separaron, mi viejo es una mierda.
- Olivier terminó con Céline.
- No sé qué mierda hacer, a dónde ir... estuve pensando un tiempo irme a Japón.
- Il y a Jerome qui habite au Japon!
¿Jerome viviendo en Japón?
Ése que se fumó unos pitos y me hizo una nave espacial como regalo de despedida al regresar a Chile.
Esa nave espacial que puse cuidadosamente en una bolsa y que me hinchó las bolas las trece horas que estuve en el aeropuerto de Nueva York.
En el aeropuerto de Nueva York viendo las torres gemelas a través de un ventanal.
¡Y pensar que una nave especial derribó una!
... y otra la otra.
¿Jerome viviendo en Japón?
Ya tengo donde llegar.
12 octubre 2005
La cabeza de un chico looser en medio de una fiesta.
Yo me cuestionaba si toda esa gente se sentía atraída por el C.I. de la misma forma que yo o acaso era que creían que C.I. significaba Culo Inmenso.
Ahí estaba.
Por primera vez en ese lugar.
Lugar en cuya entrada un grupo reclamaba entrar gratis por ser de la Del Pacífico "y en la página web dice que entramos gratis".
Celebrando el cumpleaños de Cristóbal sin Cristóbal.
- Noo, me da lata salir.
Daniel encontrándome hue'ón.
- Deberías creértela un poquito más, así un poquito - me dijo haciendo el gesto de "poquito" con el pulgar y el índice.
- Pero Daniel, ¡Qué! ¿voy y le digo hola hola nena quieres bailar conmigo?
- Obvio, pero Pedro, el 30% de las minas estaría feliz de bailar contigo.
¿Qué fue eso? No quise preguntarle si había sido una tasación de mi aspecto físico o la forma porcentual en la que me decía que yo era feo pero nunca tanto.
Desde las fiestas de sexto básico que no me acerco a una chica para invitarla a bailar.
- ¿Cómo te llamas?
- María Jesús ¿y tú?
- Pedro.
- Aah
Quince segundos.
- ¿Y en qué curso estás?
- En sexto ¿y tú?
- En sexto también, en sexto B.
- Aah.
Desde entonces que soy un chico que no se acerca a una chica para invitarla a bailar y empezar con ese ritual conversatorio coqueto.
- ¿Qué estudiai?
- Sicología ¿y tú?
- Astronomía.
- Wuá, ¿la dura?
- Sí.
- Aah.
A veces pienso que es porque me da lata, porque soy realmente un apático de mierda y porque no estoy de buen humor entre tanto chico musculoso o guapetón, y escuchando además música que no me mueve siquiera una ceja.
A veces incluso pienso que nadie se merece que YO, pero es que ¡YO!, me acerque y le hable. Y que además ¡qué cuándo empieza la moda en que las chicas son las que se acercan a hablarnos!
Después piensas, sí, no soy mino, pero mira a ese hue'ón feo, ¿cómo esa mina le da bola?, porque yo no soy tan guapo como ese otro, pero sí más que ese hue'ón feo.
Y picante además.
Y antes de desahogarte contra él, te das cuenta que cada uno es como es y pico, ¡qué tanto!, ¿para qué evades el real conflicto de ese minuto que eres tú y tu timidez?
Las explicaciones absurdas que buscas para justificar el que no te acerques a una chica y la invites a bailar.
Explicaciones que buscas mientras te mueves de un extremo a otro de la discotèque como si tuvieras un real motivo para estar haciéndolo.
Claro, el no estar parado siempre en el mismo lugar.
Puta, pero Daniel tiene el medio físico y Tomate es guapo, ellos sí que podrían acerc... ¡ya po hueón!, ¿qué acabo de decir? No intentes evadirte.
¡Ooh! esa canción es la raja.
Y empiezas por cuarenta segundos a bailar desatadamente, olvidando que eso el resto lo hace con alguien al frente. Y no te importa. Te mueves desarmado como desalmado con Miranda!
Tutu TU!, tutu TU!, tutu TU! tu tutu.
Se acaba y empieza otra.
Te das cuenta que esa noche seguirás con tu récord, que realmente no te sientes inferior a ningún braci-grande y que la próxima vez que vengas podrías hacerlo con la Cata, y así bailas y lo pasas bien.
Justo en ese minuto suena la primera canción reggaeton de la noche.
Son las tres y avisa que te vas.
Ahí estaba.
Por primera vez en ese lugar.
Lugar en cuya entrada un grupo reclamaba entrar gratis por ser de la Del Pacífico "y en la página web dice que entramos gratis".
Celebrando el cumpleaños de Cristóbal sin Cristóbal.
- Noo, me da lata salir.
Daniel encontrándome hue'ón.
- Deberías creértela un poquito más, así un poquito - me dijo haciendo el gesto de "poquito" con el pulgar y el índice.
- Pero Daniel, ¡Qué! ¿voy y le digo hola hola nena quieres bailar conmigo?
- Obvio, pero Pedro, el 30% de las minas estaría feliz de bailar contigo.
¿Qué fue eso? No quise preguntarle si había sido una tasación de mi aspecto físico o la forma porcentual en la que me decía que yo era feo pero nunca tanto.
Desde las fiestas de sexto básico que no me acerco a una chica para invitarla a bailar.
- ¿Cómo te llamas?
- María Jesús ¿y tú?
- Pedro.
- Aah
Quince segundos.
- ¿Y en qué curso estás?
- En sexto ¿y tú?
- En sexto también, en sexto B.
- Aah.
Desde entonces que soy un chico que no se acerca a una chica para invitarla a bailar y empezar con ese ritual conversatorio coqueto.
- ¿Qué estudiai?
- Sicología ¿y tú?
- Astronomía.
- Wuá, ¿la dura?
- Sí.
- Aah.
A veces pienso que es porque me da lata, porque soy realmente un apático de mierda y porque no estoy de buen humor entre tanto chico musculoso o guapetón, y escuchando además música que no me mueve siquiera una ceja.
A veces incluso pienso que nadie se merece que YO, pero es que ¡YO!, me acerque y le hable. Y que además ¡qué cuándo empieza la moda en que las chicas son las que se acercan a hablarnos!
Después piensas, sí, no soy mino, pero mira a ese hue'ón feo, ¿cómo esa mina le da bola?, porque yo no soy tan guapo como ese otro, pero sí más que ese hue'ón feo.
Y picante además.
Y antes de desahogarte contra él, te das cuenta que cada uno es como es y pico, ¡qué tanto!, ¿para qué evades el real conflicto de ese minuto que eres tú y tu timidez?
Las explicaciones absurdas que buscas para justificar el que no te acerques a una chica y la invites a bailar.
Explicaciones que buscas mientras te mueves de un extremo a otro de la discotèque como si tuvieras un real motivo para estar haciéndolo.
Claro, el no estar parado siempre en el mismo lugar.
Puta, pero Daniel tiene el medio físico y Tomate es guapo, ellos sí que podrían acerc... ¡ya po hueón!, ¿qué acabo de decir? No intentes evadirte.
¡Ooh! esa canción es la raja.
Y empiezas por cuarenta segundos a bailar desatadamente, olvidando que eso el resto lo hace con alguien al frente. Y no te importa. Te mueves desarmado como desalmado con Miranda!
Tutu TU!, tutu TU!, tutu TU! tu tutu.
Se acaba y empieza otra.
Te das cuenta que esa noche seguirás con tu récord, que realmente no te sientes inferior a ningún braci-grande y que la próxima vez que vengas podrías hacerlo con la Cata, y así bailas y lo pasas bien.
Justo en ese minuto suena la primera canción reggaeton de la noche.
Son las tres y avisa que te vas.
11 octubre 2005
Audi mata insectos
Primera vez en mi vida que ando a doscientos kilómetros por hora en un auto.
Y sorprende la destrucción masiva de insectos que mueren atropellados.
Aplastados contra el vidrio.
Igual me pregunto qué pensaba la gente que iba a más de 120 violando el límite de velocidad y veían como un auto los adelantaba por mucho.
- Imbécil, mira el pelotudo.
Y nosotros, mi hermano Camilo y yo, escuchando rap francés muy fuerte.
Très fort.
De vuelta en Santiago tras un fin de semana juntos.
Fin de semana que empieza así.
Mi prueba terminó el viernes a las nueve y media de la noche.
Sí.
Hay lugares habitados por personas imbéciles y descriteriadas que piensan que la mejor opción para evaluarte tres veces en el semestre, es con pruebas de tres horas y media que empiezan un viernes a las seis de la tarde. Y por mucho que ustedes lo encuentren increíble los más de doscientos estudiantes que cursan ese ramo, ¿saben qué dicen?, ¿cómo reclaman?
Nada.
Las ovejitas dicen beeeeeee.
Parece que me fue bien.
Parece que me importaba poco.
En media hora metía la tabla en el auto de mi hermano y nos íbamos a la nieve.
Ya en la carretera me quedé un buen rato en silencio pensando en un amigo del cual voy a explayarme en un post exclusivo. Te quiero mucho Tadashi.
Marisa Montes y Djavan bossa noveando mientras yo me perdía pensando.
Los últimos tres días de la temporada de nieve en Portillo, se sobrepoblan más de cien de sus habitaciones con trabajadores de El Mercurio.
- Voy a conocer a "la tribu" por dentro - pensé acordándome de la carta que envió al diario un Lagos molesto hace unos días.
Llegamos tarde y con hambre, pero no había qué comer en el hotel.
Todo cerrado.
- Saliendo del hotel crucen la carretera y donde vean una casa con música y ruido, ahí pueden encontrar algo para comer hasta antes de las tres de la madrugada. Se chama La Posada - nos dijo el recepcionista con un acento entre chileno engrupido y mendocino achilenado.
Mientras me comía fascinado mi pan con tomate y queso derretido me di cuenta que ése era el solo lugar donde podían carretear, bailar y hablar fuerte los empleados.
De vuelta en la habitación.
ZzzZZZzzzzzZZZZzzz.
No nos escuchamos roncar.
A la mañana siguiente éramos los primeros en el andarivel, y a la primera bajada la tabla me demostró su molestia por haberla tenido encerrada dos años en la bodega. Ella, muy coludida con la nieve en mi cara.
No es necesario detallar los canelloni de krill del primer almuerzo, el lenguado con salsa de camarones o los spaghetti con calamares, ostiones y camarones ecuatorianos de anoche.
Sí es necesario detallar que en mi puta vida había visto tantas cirugías plásticas juntas deambulando en los pasillos del hotel.
Tanta vieja sub-40 fileteada por el bisturí.
Tanto adulto fome con camisitas Polo.
- El cinturón ése debe ser lo más atrevido que se puso hoy ese tipo - me dijo Camilo y nos reímos.
Fue agotador.
Fue terrible no poder gritar gol pico conchatumadre, ¡gol! frente a la pantalla gigante rodeado por la tribu.
Y tener que conformarme con saltar y pegarme fuerte en las piernas cuando Chile le empató a Colombia diciendo "Golazo, golazo conchatumadre"
No poder gritar Guarello cierra tu maldito hocico.
Y conformarme con un "cáááállate" que se me arrancó.
Pero quizá lo más increíble fue estar viendo anoche CQC en el bar y ver la reacción de un tipo ante una caricatura de Lucía Hiriart con gorrito de presidaria, en medio de un chiste de mi notero favorito.
- Lasalvia pobre hue'ón, ¡cómo permiten esto en el CQC! - se paró, agarró su chela y se fue.
Yo no sabía si largarme a reir o qué.
En fin.
El Peter abacanado, y reconciliado con la tabla, siguió snowboardeando en polera sin mangas, casi que creyendo ir a doscientos por hora en las pistas difíciles, hasta que claro se sacó la más grande chucha que se haya sacado en su vida.
Diez segundos cuesta abajo.
Un par de vueltas de carnero en el aire (no bromeo).
La fama el resto del día, "oye vi como te caíste en la mañana".
Y cuatro heridas leves pero bien sangrenteadas.
- Soy un maldito halaraco y sé que me va a doler- le dije a la enfermera.
- Sí, un poquito - me respondió.
- Por eso me voy a poner a cantar apenas me toques con eso - le advertí - para así no gritar.
Y como no me acordé de ninguna canción de Djavan, ni de The Strokes ni de nada, la gente que pasaba por afuera se reía igual que la enfermera mientras yo casi que gritaba.
- Laaaaa lalala LALALALALAAAAAAAAAA
Y sorprende la destrucción masiva de insectos que mueren atropellados.
Aplastados contra el vidrio.
Igual me pregunto qué pensaba la gente que iba a más de 120 violando el límite de velocidad y veían como un auto los adelantaba por mucho.
- Imbécil, mira el pelotudo.
Y nosotros, mi hermano Camilo y yo, escuchando rap francés muy fuerte.
Très fort.
De vuelta en Santiago tras un fin de semana juntos.
Fin de semana que empieza así.
Mi prueba terminó el viernes a las nueve y media de la noche.
Sí.
Hay lugares habitados por personas imbéciles y descriteriadas que piensan que la mejor opción para evaluarte tres veces en el semestre, es con pruebas de tres horas y media que empiezan un viernes a las seis de la tarde. Y por mucho que ustedes lo encuentren increíble los más de doscientos estudiantes que cursan ese ramo, ¿saben qué dicen?, ¿cómo reclaman?
Nada.
Las ovejitas dicen beeeeeee.
Parece que me fue bien.
Parece que me importaba poco.
En media hora metía la tabla en el auto de mi hermano y nos íbamos a la nieve.
Ya en la carretera me quedé un buen rato en silencio pensando en un amigo del cual voy a explayarme en un post exclusivo. Te quiero mucho Tadashi.
Marisa Montes y Djavan bossa noveando mientras yo me perdía pensando.
Los últimos tres días de la temporada de nieve en Portillo, se sobrepoblan más de cien de sus habitaciones con trabajadores de El Mercurio.
- Voy a conocer a "la tribu" por dentro - pensé acordándome de la carta que envió al diario un Lagos molesto hace unos días.
Llegamos tarde y con hambre, pero no había qué comer en el hotel.
Todo cerrado.
- Saliendo del hotel crucen la carretera y donde vean una casa con música y ruido, ahí pueden encontrar algo para comer hasta antes de las tres de la madrugada. Se chama La Posada - nos dijo el recepcionista con un acento entre chileno engrupido y mendocino achilenado.
Mientras me comía fascinado mi pan con tomate y queso derretido me di cuenta que ése era el solo lugar donde podían carretear, bailar y hablar fuerte los empleados.
De vuelta en la habitación.
ZzzZZZzzzzzZZZZzzz.
No nos escuchamos roncar.
A la mañana siguiente éramos los primeros en el andarivel, y a la primera bajada la tabla me demostró su molestia por haberla tenido encerrada dos años en la bodega. Ella, muy coludida con la nieve en mi cara.
No es necesario detallar los canelloni de krill del primer almuerzo, el lenguado con salsa de camarones o los spaghetti con calamares, ostiones y camarones ecuatorianos de anoche.
Sí es necesario detallar que en mi puta vida había visto tantas cirugías plásticas juntas deambulando en los pasillos del hotel.
Tanta vieja sub-40 fileteada por el bisturí.
Tanto adulto fome con camisitas Polo.
- El cinturón ése debe ser lo más atrevido que se puso hoy ese tipo - me dijo Camilo y nos reímos.
Fue agotador.
Fue terrible no poder gritar gol pico conchatumadre, ¡gol! frente a la pantalla gigante rodeado por la tribu.
Y tener que conformarme con saltar y pegarme fuerte en las piernas cuando Chile le empató a Colombia diciendo "Golazo, golazo conchatumadre"
No poder gritar Guarello cierra tu maldito hocico.
Y conformarme con un "cáááállate" que se me arrancó.
Pero quizá lo más increíble fue estar viendo anoche CQC en el bar y ver la reacción de un tipo ante una caricatura de Lucía Hiriart con gorrito de presidaria, en medio de un chiste de mi notero favorito.
- Lasalvia pobre hue'ón, ¡cómo permiten esto en el CQC! - se paró, agarró su chela y se fue.
Yo no sabía si largarme a reir o qué.
En fin.
El Peter abacanado, y reconciliado con la tabla, siguió snowboardeando en polera sin mangas, casi que creyendo ir a doscientos por hora en las pistas difíciles, hasta que claro se sacó la más grande chucha que se haya sacado en su vida.
Diez segundos cuesta abajo.
Un par de vueltas de carnero en el aire (no bromeo).
La fama el resto del día, "oye vi como te caíste en la mañana".
Y cuatro heridas leves pero bien sangrenteadas.
- Soy un maldito halaraco y sé que me va a doler- le dije a la enfermera.
- Sí, un poquito - me respondió.
- Por eso me voy a poner a cantar apenas me toques con eso - le advertí - para así no gritar.
Y como no me acordé de ninguna canción de Djavan, ni de The Strokes ni de nada, la gente que pasaba por afuera se reía igual que la enfermera mientras yo casi que gritaba.
- Laaaaa lalala LALALALALAAAAAAAAAA
07 octubre 2005
mi fin de semana con Camilo
Cada vez que le digo delante de sus amigos...
- ¡Oye Camilo!
... estos me miran enredando las cejas.
Creen que sólo se llama Gonzalo.
Pero yo a mi hermano mayor le digo Camilo.
Su segundo nombre.
- Aló, ¿se encuentra Gonzalo Pineda? - se escuchaba al otro lado de la línea cuando pendejo pasábamos las vacaciones en casa de mi abuelo.
- ¿Abuelo, Padre o Nieto? - tenías que responder.
¡Maldita aristocracia tradicional la de mi familia paterna!
Camilo.
No me acuerdo de la última vez que estuvimos juntos sólo él y yo un fin de semana entero.
De hecho no sé si alguna vez ha pasado eso.
Sí sé que tiene diez años más que yo y que ha sido un ejemplo para mí desde siempre.
Que nos amamos.
Pero que nunca nos hemos dicho te amo.
Porque ¡cuál de los dos más frío para expresarse!
Tú.
Mi último cumpleaños lo pasé en Iquique, en casa de mi mejor amiga.
- Feliz cumpleaños barsú'o ¿cómo lo has pasado? - me dijiste.
- La raja, el norte es la raja.
Unos minutos.
Y la despedida.
- Gracias por llamar po barsaman - te dije.
- Nada, un abrazo Pedro.
- Chao, te quiero - te dije en un arrebato de nostalgia y cariño.
- Eeeehh, yotambiéntequierochao - me dijiste rápido, descolocado por esa frase que no es normal en nosotros. Cortado.
Y yo sonreí.
Como ahora que me acuerdo.
Como ahora que escucho uno de tus discos de Djavan que dejaste en mi departamento.
Que son las tres de la mañana y tengo los apuntes y una botella de Coca vacía sobre la mesa.
Tengo prueba.
Termino muy tarde y me pasas a buscar.
Para que en tu súper auto nos vayamos juntos un fin de semana solos.
Me dijiste que a Portillo.
Pero a mí.
A mí me importa una hue'a donde.
- ¡Oye Camilo!
... estos me miran enredando las cejas.
Creen que sólo se llama Gonzalo.
Pero yo a mi hermano mayor le digo Camilo.
Su segundo nombre.
- Aló, ¿se encuentra Gonzalo Pineda? - se escuchaba al otro lado de la línea cuando pendejo pasábamos las vacaciones en casa de mi abuelo.
- ¿Abuelo, Padre o Nieto? - tenías que responder.
¡Maldita aristocracia tradicional la de mi familia paterna!
Camilo.
No me acuerdo de la última vez que estuvimos juntos sólo él y yo un fin de semana entero.
De hecho no sé si alguna vez ha pasado eso.
Sí sé que tiene diez años más que yo y que ha sido un ejemplo para mí desde siempre.
Que nos amamos.
Pero que nunca nos hemos dicho te amo.
Porque ¡cuál de los dos más frío para expresarse!
Tú.
Mi último cumpleaños lo pasé en Iquique, en casa de mi mejor amiga.
- Feliz cumpleaños barsú'o ¿cómo lo has pasado? - me dijiste.
- La raja, el norte es la raja.
Unos minutos.
Y la despedida.
- Gracias por llamar po barsaman - te dije.
- Nada, un abrazo Pedro.
- Chao, te quiero - te dije en un arrebato de nostalgia y cariño.
- Eeeehh, yotambiéntequierochao - me dijiste rápido, descolocado por esa frase que no es normal en nosotros. Cortado.
Y yo sonreí.
Como ahora que me acuerdo.
Como ahora que escucho uno de tus discos de Djavan que dejaste en mi departamento.
Que son las tres de la mañana y tengo los apuntes y una botella de Coca vacía sobre la mesa.
Tengo prueba.
Termino muy tarde y me pasas a buscar.
Para que en tu súper auto nos vayamos juntos un fin de semana solos.
Me dijiste que a Portillo.
Pero a mí.
A mí me importa una hue'a donde.
06 octubre 2005
diarios de viaje
Son las dos de la madrugada.
Hago una pasa en mi estudio para la prueba de este viernes, y me acuerdo de lo que me dijo un compañero en la patio de la universidad.
Demián.
- ¿No sería mejor no revelar tu identidad y así poder escribir más libremente?
Estaba dispuesto a demostrarle que yo no tenía problemas en abrirme con nombre y apellido.
Fue por eso que fui a agarrar uno de mis diarios de viaje, esos libritos que me dan ganas de rellenar con tinta única y exclusivamente cuando estoy muy lejos de casa, para transcribir textual una escena de amor de hace casi tres años.
Ándate a la mierda Demián, tenías razón.
No me atreví.
No me atreví pero me quedé pegado leyéndome.
Es genial, es como si viajara de nuevo.
Como si viera la nieve de muy al norte, reflejando el sol molestoso en mi cara otra vez.
Y encontré esto, una historia lejos de las sábanas que me propuse en un principio.
Una historia a diez hojas de distancia de aquella que no me atreví a escribir.
Helsinki, 2 de Febrero 2003
No importaba que no entendiera nada de lo que me decía.
Me miraba directo a los ojos, y Nadja a mi lado, me traducía su pobre finés de acento ruso.
Cincuenta años quizás, este Chechenio sabía levantarse muy rápido de su puesto, muy rápido en realidad y no dejaba de llevar la conversación cualquiera fuese el tema.
Supo, por amor a la geografía, sobre el Bío Bío un día y fue lo primero que dijo al escuchar que yo venía de Chile.
Luego Salvador Allende con todas sus letras, Pablo Nerudo y sonaba tan torpe y tierno así de ruso, que realmente no valía la pena corregirle.
Tuvo que decir Pinochet para que mi cara cambiara y le dijera que estaba completamente en su contra.
Sí sabía quien era y me entendió.
Creo que terminó pensando que yo era otro de los refugiados que fue a la cita dada por este grupo de jóvenes (en su mayoría chicas) de Amnistía Internacional y en realidad no me importó.
Fue mi primera vez frente a un protagonista, espectador directo más bien, de un conflicto del cual sólo sé por la tele.
Conté sus dientes de oro, los de plata y los de verdad, al mismo tiempo que trataba de imaginar cuánto hubo de sufrir en su país.
Imaginar dónde estarán sus familiares. ¿Muertos?
Pero no había forma de hacerle una pregunta así, pues estaba consciente que a mi morbo debía ponerle el límite del silencio y el respeto.
Sólo lo imaginaba y supongo que aún así me quedaba corto, sin poder sospechar detalles.
Y por supuesto que me acordé de mis viejos, y en especial de mi mamá.
Fue por eso que había querido acompañar a Nadja olvidándome de la vergüenza de andar con una canasta de galletas caseras hechas para esta visita, el miércoles pasado.
Pensé mucho en ellos y en cuanto tuvieron que pasar y sufrir en el exilio para salir adelante.
Estoy muy orgulloso de mis viejos.
(...)
No sé si vuelva a hacer este tipo de transcripciones de los diarios de viaje.
Básicamente porque hace tres años escribía mucho más mal que mañana.
Vuelvo al estudio.
05 octubre 2005
04 octubre 2005
el show de Aucán Huilcamán
Quiero aclarar antes, que no estoy en contra de las demandas de los indígenas y que mi opinión dista de la que tienen los latifundistas del sur o los gerentes de las empresas hidroeléctricas que lo represan todo.
Es más, mi padrino, la persona que mis viejos eligieron como mi padrino, fue un campesino indígena mexicano muy pobre que murió asesinado por apoyar a la guerrilla Zapatista y a las mujeres de Chiapas.
Yo creo que es por gente anónima como él, que está en todas las partes injustas de esta tierra que me emputezco tanto y escribo.
Acabo de verlo en las noticias.
Y me da rabia pensar que haya gente que le vaya a comprar el cuento.
Gente que le vaya a pagar la entrada al show.
- Aucán es un chanta de mierda, el hue'ón aparece en la tele llegando a caballo porque claro, dejó la Cherokee estacionada dos cuadras más atrás - me dijo Sergio.
- ¿La dura?, ¿una Cherokee? - pregunté - no te creo hue'ón.
Para quienes no sepan, la Cherokee es la típica camioneta grande que se compran los futbolistas y todos aquellos con complejos de tamaño, dicen que por el tamaño reducido de sus penes. Ojo, ciertamente hay excepciones y ésta es sólo una descripción alternativa y personal de un tipo como yo, que manejaba hace unos años, quizá envidioso, un Kia Pop.
- Pero Pedro, si ese hue'ón se pasea por el mundo diciendo "soy indígena" y le pasan mucha plata.
- Y vos, ¿cómo sabes?
- Puta por mi hermano y mi tío (historiador y antropólogo respectivamente) que han trabajado en la zona y que también han estado en Europa. La hue'á se sabe. Y nos está metiendo el dedo.
A mí, a estas alturas muy pocas cosas me sorprenden, como por ejemplo que el atentado a las torres gemelas lo hayan planeado los mismos gringos para hacerse de todo el petróleo en Irak, siendo que ellos nunca fueron ni hicieron nada.
Ésa para mí, podría ser la gran metida de dedo mundial, pero no precisamente en la boca, y que resulte que Bin Laden habla por teléfono con Bush o se junten a tomar algo los fines de semana. ¿Cómo no lo han pillado? Si hasta con Google Earth puedo sapear todo el mundo satelitalmente.
¿Lo habían pensado?.
- Pero mira, todo esto de su candidatura no considerada es un show para que organismos internacionales le pasen más plata y pueda viajar por el mundo, y sus hoteles de lujo, hablando de una realidad que él apenas ve a través del vidrio polarizado de su Cherokee - insistía Sergio.
Pero bueno, quise darle el beneficio de la duda a Aucán un rato, aunque todas mis sospechas estaban del lado de mi amigo.
Y hoy, justo antes que comenzara a escribir esto, me resultó evidente.
Se necesitaban 66 votos a favor en la Cámara de Diputados para aprobar un resquicio que le permitiera volver a recolectar firmas y reinscribir su candidatura (A todo esto vean mi nuevo blog www.comovotatuparlamentario.blogspot.com).
Él, reclamaba que cómo iba a volver a encontrar a la gente que le había firmado en el Paseo Ahumada, lo cual para mí es la chiva número uno, porque aparte de tu firma y tu nombre anotas la dirección o teléfono. Y si fuera cierto, bueno, vas y te pones de nuevo en el Paseo Ahumada, porque aunque no sea la misma gente la que firme por inscribir su candidatura, estadísticamente obtendrá un número similar, que es lo que finalmente le interesa.
¿Qué pasó en la Cámara?
55 a favor.
3 en contra.
4 abstenciones.
Y resultado en pantalla, aparecen las trutrukas, machis y hasta chuecas reclamando en mapudungun, en torno a un Huilcamán aparentemente consternado y que es el único que permanece sentado con la vista perdida.
Y yo, que sumo rápido o al menos a la velocidad del relato del periodista apurado por cerrar el despacho, me doy cuenta que:
55+3+4=62
Y hasta donde yo sé "cuatro" se dice "meli" en mapudungun y por lo tanto sé que ellos saben de números y por lo tanto sé que saben contar.
¿Por qué entonces esperan a ver la votación y no alegan desde un principio en contra de los diputados cimarreros pues aunque todos los presentes votaran a favor, igual faltaban MELI votos?
Porque claro, había que darle una secuencia lógica a la teleserie.
Al show.
Show que podrás ver tú mismo, tú misma, hoy en la Edizión Zentral de 24 horaZ.
Es más, mi padrino, la persona que mis viejos eligieron como mi padrino, fue un campesino indígena mexicano muy pobre que murió asesinado por apoyar a la guerrilla Zapatista y a las mujeres de Chiapas.
Yo creo que es por gente anónima como él, que está en todas las partes injustas de esta tierra que me emputezco tanto y escribo.
Acabo de verlo en las noticias.
Y me da rabia pensar que haya gente que le vaya a comprar el cuento.
Gente que le vaya a pagar la entrada al show.
- Aucán es un chanta de mierda, el hue'ón aparece en la tele llegando a caballo porque claro, dejó la Cherokee estacionada dos cuadras más atrás - me dijo Sergio.
- ¿La dura?, ¿una Cherokee? - pregunté - no te creo hue'ón.
Para quienes no sepan, la Cherokee es la típica camioneta grande que se compran los futbolistas y todos aquellos con complejos de tamaño, dicen que por el tamaño reducido de sus penes. Ojo, ciertamente hay excepciones y ésta es sólo una descripción alternativa y personal de un tipo como yo, que manejaba hace unos años, quizá envidioso, un Kia Pop.
- Pero Pedro, si ese hue'ón se pasea por el mundo diciendo "soy indígena" y le pasan mucha plata.
- Y vos, ¿cómo sabes?
- Puta por mi hermano y mi tío (historiador y antropólogo respectivamente) que han trabajado en la zona y que también han estado en Europa. La hue'á se sabe. Y nos está metiendo el dedo.
A mí, a estas alturas muy pocas cosas me sorprenden, como por ejemplo que el atentado a las torres gemelas lo hayan planeado los mismos gringos para hacerse de todo el petróleo en Irak, siendo que ellos nunca fueron ni hicieron nada.
Ésa para mí, podría ser la gran metida de dedo mundial, pero no precisamente en la boca, y que resulte que Bin Laden habla por teléfono con Bush o se junten a tomar algo los fines de semana. ¿Cómo no lo han pillado? Si hasta con Google Earth puedo sapear todo el mundo satelitalmente.
¿Lo habían pensado?.
- Pero mira, todo esto de su candidatura no considerada es un show para que organismos internacionales le pasen más plata y pueda viajar por el mundo, y sus hoteles de lujo, hablando de una realidad que él apenas ve a través del vidrio polarizado de su Cherokee - insistía Sergio.
Pero bueno, quise darle el beneficio de la duda a Aucán un rato, aunque todas mis sospechas estaban del lado de mi amigo.
Y hoy, justo antes que comenzara a escribir esto, me resultó evidente.
Se necesitaban 66 votos a favor en la Cámara de Diputados para aprobar un resquicio que le permitiera volver a recolectar firmas y reinscribir su candidatura (A todo esto vean mi nuevo blog www.comovotatuparlamentario.blogspot.com).
Él, reclamaba que cómo iba a volver a encontrar a la gente que le había firmado en el Paseo Ahumada, lo cual para mí es la chiva número uno, porque aparte de tu firma y tu nombre anotas la dirección o teléfono. Y si fuera cierto, bueno, vas y te pones de nuevo en el Paseo Ahumada, porque aunque no sea la misma gente la que firme por inscribir su candidatura, estadísticamente obtendrá un número similar, que es lo que finalmente le interesa.
¿Qué pasó en la Cámara?
55 a favor.
3 en contra.
4 abstenciones.
Y resultado en pantalla, aparecen las trutrukas, machis y hasta chuecas reclamando en mapudungun, en torno a un Huilcamán aparentemente consternado y que es el único que permanece sentado con la vista perdida.
Y yo, que sumo rápido o al menos a la velocidad del relato del periodista apurado por cerrar el despacho, me doy cuenta que:
55+3+4=62
Y hasta donde yo sé "cuatro" se dice "meli" en mapudungun y por lo tanto sé que ellos saben de números y por lo tanto sé que saben contar.
¿Por qué entonces esperan a ver la votación y no alegan desde un principio en contra de los diputados cimarreros pues aunque todos los presentes votaran a favor, igual faltaban MELI votos?
Porque claro, había que darle una secuencia lógica a la teleserie.
Al show.
Show que podrás ver tú mismo, tú misma, hoy en la Edizión Zentral de 24 horaZ.
02 octubre 2005
el cuento del cerro que se llamaba Diamante
- Un terremoto y todas esas casas se van a la mierda - le dije a Jean Pierre.
- Sí, demás, la tierra como que se las va a tragar de una.
Íbamos saliendo de Santiago camino a la costa.
A seguir viendo formaciones geológicas repartidas por la quinta región con la caleta de Horcón, sus depósitos sedimentarios y sus empanadas de machas a la parmesana, como parada final.
Y las casas que veíamos a través de la ventana del bus estaban construidas sobre el mismo tipo de suelo que habíamos observado diez minutos antes.
Ceniza.
Sí.
Hace medio millón de años, otros dicen que dos, había un cerro.
Un cerro que se llamaba Diamante.
Y que está en la Cordillera de los Andes.
Pasa que un día este cerro se enojó.
Y boom.
¡Brrrrrom!
Erupcionó como si fuera un eructo más que un erupto.
Fue tanto el enojo, que sus lágrimas de rabia, esas que los geólogos llaman cenizas, se repartieron por todo el cielo.
Y acarreadas por el viento lo taparon todo.
Cual pañuelo.
Todo el centro de Chile que todavía ni cachaba que se iba a llamar Chile.
Todo el centro de Argentina antes que siquiera le buscaran Argentum (plata).
Valles, ríos, glaciares, cerros, todo tapado por metros y metros de pena.
Metros y metros de ceniza.
A las bacterias de entonces les dio un montón de rabia.
- Cerro culia'o - dijeron seguramente - vamos a tener que reconstruir todo de nuevo.
Y así, empezaron a repartirse las distintas tareas.
Lo taparon todo de nueva tierra y con la ayuda del sol creció el pasto, luego los árboles.
Volvieron los ríos.
"Apareció" la mujer.
Y el hombre.
(¿Por qué siempre lo dicen al revés? Y eso si es que se les ocurre decir mujer).
Siguieron teniendo sexo muchas veces y muchos años.
Ellos y su dependencia.
Y nunca supieron esta historia.
Hasta que apareció la geología.
Una ciencia cien veces más curiosa y elucubradora de hipótesis que los siete panelistas de SQP juntos.
Y yo.
Fanático de Felipe Avello.
Estaba ahí, en medio de la masa de cenizas, escuchando la interpretación geológica del profe que nos contaba, con palabras más técnicas y formales, sobre esta erupción.
Y se me ocurrió contarles a ustedes, a mi modo, en este blog.
¿Y el cerro?
Nada, en su descontrol terminó por autodestruirse.
Se suicidó.
Dejándonos, eso sí, el recuerdo de su pena.
En lágrimas.
En ceniza.

- Sí, demás, la tierra como que se las va a tragar de una.
Íbamos saliendo de Santiago camino a la costa.
A seguir viendo formaciones geológicas repartidas por la quinta región con la caleta de Horcón, sus depósitos sedimentarios y sus empanadas de machas a la parmesana, como parada final.
Y las casas que veíamos a través de la ventana del bus estaban construidas sobre el mismo tipo de suelo que habíamos observado diez minutos antes.
Ceniza.
Sí.
Hace medio millón de años, otros dicen que dos, había un cerro.
Un cerro que se llamaba Diamante.
Y que está en la Cordillera de los Andes.
Pasa que un día este cerro se enojó.
Y boom.
¡Brrrrrom!
Erupcionó como si fuera un eructo más que un erupto.
Fue tanto el enojo, que sus lágrimas de rabia, esas que los geólogos llaman cenizas, se repartieron por todo el cielo.
Y acarreadas por el viento lo taparon todo.
Cual pañuelo.
Todo el centro de Chile que todavía ni cachaba que se iba a llamar Chile.
Todo el centro de Argentina antes que siquiera le buscaran Argentum (plata).
Valles, ríos, glaciares, cerros, todo tapado por metros y metros de pena.
Metros y metros de ceniza.
A las bacterias de entonces les dio un montón de rabia.
- Cerro culia'o - dijeron seguramente - vamos a tener que reconstruir todo de nuevo.
Y así, empezaron a repartirse las distintas tareas.
Lo taparon todo de nueva tierra y con la ayuda del sol creció el pasto, luego los árboles.
Volvieron los ríos.
"Apareció" la mujer.
Y el hombre.
(¿Por qué siempre lo dicen al revés? Y eso si es que se les ocurre decir mujer).
Siguieron teniendo sexo muchas veces y muchos años.
Ellos y su dependencia.
Y nunca supieron esta historia.
Hasta que apareció la geología.
Una ciencia cien veces más curiosa y elucubradora de hipótesis que los siete panelistas de SQP juntos.
Y yo.
Fanático de Felipe Avello.
Estaba ahí, en medio de la masa de cenizas, escuchando la interpretación geológica del profe que nos contaba, con palabras más técnicas y formales, sobre esta erupción.
Y se me ocurrió contarles a ustedes, a mi modo, en este blog.
¿Y el cerro?
Nada, en su descontrol terminó por autodestruirse.
Se suicidó.
Dejándonos, eso sí, el recuerdo de su pena.
En lágrimas.
En ceniza.

01 octubre 2005
septiembre como espacio entre nudillos
¿Uno de octubre?
No lo puedo creer.
¿Tan rápido?
Empuño la mano derecha y con el índice de la izquierda empiezo a contar.
Enero, nudillo.
Febrero, valle.
Porque el espacio entre nudillos parece como un valle ¿no?
Y así.
Julio y agosto, repito nudillo.
Y voy de vuelta.
Septiembre.
¡Valle!
Y claro, ayer era treinta.
Y hoy es uno de octubre.
No lo puedo creer.
No lo puedo creer.
¿Tan rápido?
Empuño la mano derecha y con el índice de la izquierda empiezo a contar.
Enero, nudillo.
Febrero, valle.
Porque el espacio entre nudillos parece como un valle ¿no?
Y así.
Julio y agosto, repito nudillo.
Y voy de vuelta.
Septiembre.
¡Valle!
Y claro, ayer era treinta.
Y hoy es uno de octubre.
No lo puedo creer.

