05 diciembre 2006

otro blog ¡joder!

26 octubre 2006

blog dos terminado

- Y te escribiré cartas en la habitación mientras tú friegas los platos.
- No, eso no va a ser así.
- Claro que sí. Yo soy filóloga y necesitaré practicar.
- Si tú eres filóloga yo soy flojo.

Un flojo que ya no se salta clases para poder convalidar los créditos en la Universidad de Barcelona.

Que me envía ocho e-mails diarios.

Que va al gimnasio cada mañana (N del E: a las 7 am!!!) para que yo lo vea lindo.

Un flojo encantador que me acaba de enviar un e-mail (jaja, esto es cierto: algún día os hablará o hablaremos de las casualidades ampliamente porque tienen para cafés y bizcochos) aceptando (visca!) que finalmente cuando esté aquí fregará los platos.

No puedo decir los días que faltan para que llegue -por Pedro-, pero son muy pocos y mi ansiedad es mucha.

Ansiedad: Estado de agitación o inquietud del ánimo.

Sí, tengo el ánimo tan agitado que se me vuela solo sólo de pensarlo.

¿Cómo explicarlo?

Me hace feliz saber que no querrá dejarme ir a la universidad por las mañanas. Que acabaré subyugada a sus brazos.

Nunca había conocido a una persona que me diera tanto no solo intelectual sino emocionalmente y con quien sintiera esta brutal compenetración. Estas ganas de construir castillos; de gritar desde el baluarte que soy feliz: que lo tengo todo. Sencillamente nunca he conocido a nadie como él, y aunque he tenido amistad con gente especial (mis amigos son las personas más especiales que caminan por los suelos de Barcelona), nunca a nadie que me haga sentir la vida como Pedro consigue, y SENTIR la vida, señores, no es moco de pavo. Yo se lo recomiendo a todo el mundo.

No vivan de pasada, no vivan en el limbo de no darse cuenta de que existe “el lado de allá”, como el amigo de Pedro dice. Solo es un saltito. Hablen con la gente que conocen en la calle o en los aviones, lloren mucho, crean en las coincidencias, en Cortázar y en las vidas pasadas, por qué no. Mientras tanto, entre abrazos pendientes y espontáneos, yo prometo dejar al autor del blog 3 minutos libres de vez en cuando (más en cuando que de vez) para que les cuente acerca de la temperatura de esta ciudad.

Vivan, puñeta.

Yo me voy a escribir besos.

M

pd:

Mireia no sabe el día exacto que llego a España.

Es una sorpresa.

Una sorpresa post-navideña.

Y ustedes, mis cien visitas distintas al día, no sabrán nada de nosotros hasta que ella y yo nos besemos.

Blog dos.

Terminado.