- Lo que pasa es que el Pedro no pone su apellido en las pruebas, todo el mundo cacha que es Pedro, entonces el hueón simplemente no lo pone - le explicó Daniel a sus amigos al lado de la parrilla en el jardín de su casa.
Ese hueón pasó el ramo y a mí me pusieron puros 1.0 en la plantilla de notas por internet, seguramente por no haber puesto Pineda.
Vi sus notas tapando la pantalla del compu, y apenas vi ese 4,9 (necesitaba 4,1) no me aguanté, le grité, y salté a abrazarlo.
Todo una mona chita.
Con mis dos codos detrás de su nuca.
Los dos talones en su raja.
Y el hueón saltando de felicidad.
Estaba feliz.
Me dio un poco lo mismo no saber mi nota, incluso ahora sigo sin saberla. Pero filo.
- Ya hue'ón a tomar.
- La raaaaajjaaaaaaaa pasasteeeee!!!
Yo no sé tomar.
- Hueón, te has tomado tres vasos de cerveza y ya estás dando jugo - me dijo tomate.
- Anda a buscar más cerveza al refri. Hay unas latas - me mandó Daniel.
Abro la puerta y no veo latas.
Pero veo huevos.
Una hora antes, "estábamos" comiendo el asado (¿conté que era vegetariano?).
Situación típica.
En esta esquina, con más de diez años de antigüedad y experiencias, los amigos de Daniel del colegio. Y en esta otra, con un par de años no más, los amigos de la U. Ningún combo en ningún round. Cada esquina de esa mesa redonda conversando de su tema. Y Daniel al medio.
Fue entonces que mi amigo personal Tadashi Takaoka empezó a hacer preguntas.
- ¿Y ustedes qué estudian?, ¿la dura? oye ¿y desde cuándo conocen a Daniel?.
Loable intento. Pero claro. Tenía ganas de huevearlo.
- Bueeeeeeena Cecilia Bolocco.
Risas.
- Déjalo Pedro, está bien que haga eso.
- Sí poh Pedrito, para romper el hielo - me dijo Tadashi.
Y las conversaciones seguían.
- ¿La dura trabajas en Lan? - seguía Tadashi con sus preguntas.
- Sí poh - respondió uno de los "amigos de colegio" de Daniel.
- Ah yo tengo un primo que trabaja en Lan
- Ah sí, ¿y qué hace?
- Es avión.
- Jajajajajajajajajajaja - me cagué de la risa.
- No, mentira trabaja en el área de blablablabla
Treinta segundos después.
- Es avión. Jajajajajajaja - empecé a reírme de nuevo.
- Oooh el hue'ón pega'o - dijo tomate.
- Puta si vos
sabís que siempre me río de las tallas un minuto después por segunda vez. Como que me acuerdo y me vuelvo a reir.
Entonces estaba ahí.
Frente a 24 lindos y ordenados huevos de color café.
- No hay cerveza no la veo - dije sin quitarles la vista.
Y me dieron ganas de tirar uno a la mesa.
- ¡Qué soy hue'ón! Obvio que no me atrevo - pensé.
Y cada vez que pienso eso. Lo hago.
- Tomate cuida'ooooooo.
- Aaaaaahhh! puso las palmas de las manos a la altura de las mejillas y en vez de agarrarlo se corrió. Quince centímetros y el huevo da contra un fierro del jardín y se revienta en el suelo.
Y así empezaron a "saltar" del refrigerador arvejas congeladas (me dolió cuando me las tiró de vuelta a la cara), pimentones verdes y zanahorias contra mi amigo tomate.
De vuelta a la mesa.
Los "amigos del colegio de Daniel" dejaron de ser "los amigos del colegio de Daniel" para mí y pasaron a ser Clark Kent, el mora crema y el a-a-a-a-a-a-a (así se reía ese hue'ón).
No les molestó.
=)
- ¿De qué parte de alemania eres? - le pregunté a la chica pálida de pelo rojo que recién había llegado.
- De un pueblito cerca de
estutgar - me respondió. Se llamaba Anne.
-
estutgar? no se dice
echtutgart - le pregunté.
- No.
- ¿Segura?
- Jajaja, buena Pedro, no si ahora vas a saber más que ella - me dijo Tadashi.
- Vos calla'o Cecilia.
- Jajajaja.
- A-a-a-a-a-a-a-a - se escuchó esa risa también.
- A-a-a-a-a-a-a-a - le respondí imitando.
- JAJAJAJAJAJA - se rió tomate al lado.
- Voy a hacer una magia ¿Daniel dónde están las cartas? - pregunté.
- Te las traigo.
Fui donde Toro.
- Saca las dos cartas de arriba. Muéstraselas al público. Ponlas en cualquier parte del mazo. Mira bien.
En ese minuto las tiré al aire esparciéndolas por todo el jardín y agarré las dos cartas que había elegido.
Me encanta hacerla.
Si me llegan a conocer tengan una baraja a mano.
Y claro, después viene la etapa de recogerlas.
Estaba en eso, entre
cuinas de corazón y cuatros de tréboles cuando me encuentro con un mojón del perro. Uno negro y duro.
- Esto no es un huevo - pensé - obvio que no me atrevo.
¿Que dije que era lo que pasaba cada vez que pensaba eso?
Lo tiré en una parábola hacia la mesa gritando cuidado.
Seco.
Pero es que seco en el vaso con cerveza de Tadashi.
- Ésa sí que es magia hue'ón.
- Jajajaja.
- Tarááááááán - dije mostrando el mojón en el vaso.
- Vamos al cumpleaños de la Karla dijo Daniel.
- Vale vamos.
Se demoraron tanto en sacar los dos autos que casi sin darme cuenta estaba acostado en la calle sobre mis dos brazos doblados como cuando me meto a la cama. Parece que hasta dormí.
Anne me levantó.
Parece.
- You're nice and I'm a little drunk - le dije no tengo idea por qué.
Y creo que respondió you too o U2. No sé. Estaba preocupado de no morderme los labios. Me acordé de la Cata que siempre me dice que soy un maldito coqueto cuando hago eso mientras hablamos.
Me subí al auto.
- Es avión jajajaja, puta que
erís chistoso Tadashi - volví a decir y nos volvimos a reir.
Me bajé del auto.
Karla's home.
Sale a abrirnos la abuela ¿a abrirnos?.
La abuela NO NOS DEJÓ ENTRAR.
Yo no sabía si echarle la culpa a los músculos de Daniel, a que eran las cinco de la mañana o a que la cerveza tiene cinco grados de alcohol.
Ooooh, derrepente fue mi polera del Ché. Esa negra con su cara en blanco que uso dos veces al año para ver la cara (en blanco) de la gente.
- Polerita del Ché, mírenlo al huevoncito - me dijo una vez el papá de Daniel como contento.
- Sí es que la de Pinocho la tengo en la lavadora.
La hueá es que apenas me acuerdo de la cara de Karla pidiendo disculpas. Me acuerdo que se veía bonita y que pensé que se había salvado porque a la hora que nos deja entrar no respondo por lo que haga Daniel.
Así que nada.
YPF, Copec, Shell. Nunca supe. Me quedé en el auto. Dormido.
- Pucha quiero ir con el resto a comer algo. ¡Ay! parece que no puedo.
Volvieron.
"Fuimos" a dejarlos a todos a sus casas.
Semáforo en rojo, levanto el pestillo, abro la puerta y la noche entera, por culpa de esos seis vasos con cerveza, las marco como grafiti con forma de vómito.
Tres vómitos.
- Es avión, jajaja.