el síndrome de cuarto medio
Tú vuelves a Puerto Montt y los pendejos que no ves desde que estaban en octavo básico en tu colegio y tú en cuarto medio, ahora resulta que tienen barba y pelo largo los hueones.
Que tratan de tener el pelo a lo brit.
A lo dark.
A lo que sea.
Y te saludan.
Hola Pineda.
Y ves en su cara la misma mueca de respeto o admiración.
Y dices chucha que está grande, para después en menos de un segundo ponerte a pensar, chucha entonces que estoy viejo yo.
Y te das cuenta que el loco está casi que feliz de estar saludándote. Porque claro, ahora no es que sean amigos, pero los dos tienen algo en común y por eso se saludan. Haber estado en el Colegio San Francisco Javier de Puerto Montt.
Este hueón siempre destacaba. Es seco.
Es Pineda.
Qué sé yo.
También vi en un bar un par de chicos unos años más viejos que yo, que estaban en cuarto cuando yo estaba en octavo. Y aunque en realidad no me siento inferior ni mucho menos los admiro, igual son los hueones que estaban en cuarto cuando yo estaba en octavo.
Y te pasa que los veías a todos grandes con minas grandes, y cuando tú llegas a cuarto medio ves a tus compañeros y no parecen tan grandes como tú veías a los de cuarto. De hecho ver ahora a los pendejos que te saludan felices, te hacen darte cuenta que en realidad siempre fuiste un pendejo.
En octavo.
Y en cuarto medio.
Y te acuerdas que esos viejos casi que treintones en el bar jugaban básquetbol, y como no había nada que hacer un viernes a las siete de la tarde en el Puerto Montt de mediados de los noventa, entonces ibas al gimnasio a ver como jugaban contra los colegios de otras ciudades. Contra Puerto Varas. Contra Osorno.
Hola Pineda, te dice el pendejo que te veía a ti lanzando triples.
Usando una cinta en el pelo.
Y no es que seas su ídolo.
Pero tú estabas en cuarto medio cuando él estaba en octavo básico.
Que tratan de tener el pelo a lo brit.
A lo dark.
A lo que sea.
Y te saludan.
Hola Pineda.
Y ves en su cara la misma mueca de respeto o admiración.
Y dices chucha que está grande, para después en menos de un segundo ponerte a pensar, chucha entonces que estoy viejo yo.
Y te das cuenta que el loco está casi que feliz de estar saludándote. Porque claro, ahora no es que sean amigos, pero los dos tienen algo en común y por eso se saludan. Haber estado en el Colegio San Francisco Javier de Puerto Montt.
Este hueón siempre destacaba. Es seco.
Es Pineda.
Qué sé yo.
También vi en un bar un par de chicos unos años más viejos que yo, que estaban en cuarto cuando yo estaba en octavo. Y aunque en realidad no me siento inferior ni mucho menos los admiro, igual son los hueones que estaban en cuarto cuando yo estaba en octavo.
Y te pasa que los veías a todos grandes con minas grandes, y cuando tú llegas a cuarto medio ves a tus compañeros y no parecen tan grandes como tú veías a los de cuarto. De hecho ver ahora a los pendejos que te saludan felices, te hacen darte cuenta que en realidad siempre fuiste un pendejo.
En octavo.
Y en cuarto medio.
Y te acuerdas que esos viejos casi que treintones en el bar jugaban básquetbol, y como no había nada que hacer un viernes a las siete de la tarde en el Puerto Montt de mediados de los noventa, entonces ibas al gimnasio a ver como jugaban contra los colegios de otras ciudades. Contra Puerto Varas. Contra Osorno.
Hola Pineda, te dice el pendejo que te veía a ti lanzando triples.
Usando una cinta en el pelo.
Y no es que seas su ídolo.
Pero tú estabas en cuarto medio cuando él estaba en octavo básico.
6 Opiniones:
nooo...lo peor es cuando ves que llevas varios años de salir del colegio...y ya no eres tan joven como creias...
ya se pedro!
lo que escribes es tan corriente
de hecho ya habia pensado eso
como ya habia pensado muchas de tus reflexiones
la gracia esta en que tu, vas, y las escribes.
las escribi poh! cachai?? esas cosas que se te pasan por la cabeza cuando vai en el metro, o caminando solo por alguna calle.
cosas simples, la vida simple.
todo encerrado en un par de palabras.
brillante.
sigue escribiendo. necesito seguir leyendote(asi de brigido! jajaja)
un beso.
C.
Gueeeena!!!!...
Es cierto, cuando veo a los gallos que eran más chicos que yo, cuando yo estaba en el colegio, me doy cuenta en realidad era super chico en 4to medio...
Supongo que los niños te deben ver en Puerto Montt y deben decir: "Mira, ahí va Pineda, el que decían que era hueco...pero era bueno pa'l Basketball, así que igual bien"...
Otros deben decir: "Ahí va Pineda, el amigo de Tadashi, por eso me cae bien"...
O cosas así...
Yo iba en 3ro medio cuando tu estabas en cuarto (claro que a 2000 Kms. de distancia), así que de cierta forma, cada vez que nos vemos, siempre digo: "Ahí viene Pineda"...
Saludos,soosooo...
Oye chuc....tumare, que vení' a pararnos el dedo acá con tu foto, feo cul...o, ja!...
Interesante...
Creo recordar algo parecido, cuando los de niveles más bajos nos decían "elite" a mi y mi grupo de amigos...
Extraño...
y que pasa con los que estudiaron allí y ni siquiera alcanzaste a ver en los pasillos, pero te lo encuentras en un medio electronico, como por azar.
que pasa ahí?
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