Audi mata insectos
Primera vez en mi vida que ando a doscientos kilómetros por hora en un auto.
Y sorprende la destrucción masiva de insectos que mueren atropellados.
Aplastados contra el vidrio.
Igual me pregunto qué pensaba la gente que iba a más de 120 violando el límite de velocidad y veían como un auto los adelantaba por mucho.
- Imbécil, mira el pelotudo.
Y nosotros, mi hermano Camilo y yo, escuchando rap francés muy fuerte.
Très fort.
De vuelta en Santiago tras un fin de semana juntos.
Fin de semana que empieza así.
Mi prueba terminó el viernes a las nueve y media de la noche.
Sí.
Hay lugares habitados por personas imbéciles y descriteriadas que piensan que la mejor opción para evaluarte tres veces en el semestre, es con pruebas de tres horas y media que empiezan un viernes a las seis de la tarde. Y por mucho que ustedes lo encuentren increíble los más de doscientos estudiantes que cursan ese ramo, ¿saben qué dicen?, ¿cómo reclaman?
Nada.
Las ovejitas dicen beeeeeee.
Parece que me fue bien.
Parece que me importaba poco.
En media hora metía la tabla en el auto de mi hermano y nos íbamos a la nieve.
Ya en la carretera me quedé un buen rato en silencio pensando en un amigo del cual voy a explayarme en un post exclusivo. Te quiero mucho Tadashi.
Marisa Montes y Djavan bossa noveando mientras yo me perdía pensando.
Los últimos tres días de la temporada de nieve en Portillo, se sobrepoblan más de cien de sus habitaciones con trabajadores de El Mercurio.
- Voy a conocer a "la tribu" por dentro - pensé acordándome de la carta que envió al diario un Lagos molesto hace unos días.
Llegamos tarde y con hambre, pero no había qué comer en el hotel.
Todo cerrado.
- Saliendo del hotel crucen la carretera y donde vean una casa con música y ruido, ahí pueden encontrar algo para comer hasta antes de las tres de la madrugada. Se chama La Posada - nos dijo el recepcionista con un acento entre chileno engrupido y mendocino achilenado.
Mientras me comía fascinado mi pan con tomate y queso derretido me di cuenta que ése era el solo lugar donde podían carretear, bailar y hablar fuerte los empleados.
De vuelta en la habitación.
ZzzZZZzzzzzZZZZzzz.
No nos escuchamos roncar.
A la mañana siguiente éramos los primeros en el andarivel, y a la primera bajada la tabla me demostró su molestia por haberla tenido encerrada dos años en la bodega. Ella, muy coludida con la nieve en mi cara.
No es necesario detallar los canelloni de krill del primer almuerzo, el lenguado con salsa de camarones o los spaghetti con calamares, ostiones y camarones ecuatorianos de anoche.
Sí es necesario detallar que en mi puta vida había visto tantas cirugías plásticas juntas deambulando en los pasillos del hotel.
Tanta vieja sub-40 fileteada por el bisturí.
Tanto adulto fome con camisitas Polo.
- El cinturón ése debe ser lo más atrevido que se puso hoy ese tipo - me dijo Camilo y nos reímos.
Fue agotador.
Fue terrible no poder gritar gol pico conchatumadre, ¡gol! frente a la pantalla gigante rodeado por la tribu.
Y tener que conformarme con saltar y pegarme fuerte en las piernas cuando Chile le empató a Colombia diciendo "Golazo, golazo conchatumadre"
No poder gritar Guarello cierra tu maldito hocico.
Y conformarme con un "cáááállate" que se me arrancó.
Pero quizá lo más increíble fue estar viendo anoche CQC en el bar y ver la reacción de un tipo ante una caricatura de Lucía Hiriart con gorrito de presidaria, en medio de un chiste de mi notero favorito.
- Lasalvia pobre hue'ón, ¡cómo permiten esto en el CQC! - se paró, agarró su chela y se fue.
Yo no sabía si largarme a reir o qué.
En fin.
El Peter abacanado, y reconciliado con la tabla, siguió snowboardeando en polera sin mangas, casi que creyendo ir a doscientos por hora en las pistas difíciles, hasta que claro se sacó la más grande chucha que se haya sacado en su vida.
Diez segundos cuesta abajo.
Un par de vueltas de carnero en el aire (no bromeo).
La fama el resto del día, "oye vi como te caíste en la mañana".
Y cuatro heridas leves pero bien sangrenteadas.
- Soy un maldito halaraco y sé que me va a doler- le dije a la enfermera.
- Sí, un poquito - me respondió.
- Por eso me voy a poner a cantar apenas me toques con eso - le advertí - para así no gritar.
Y como no me acordé de ninguna canción de Djavan, ni de The Strokes ni de nada, la gente que pasaba por afuera se reía igual que la enfermera mientras yo casi que gritaba.
- Laaaaa lalala LALALALALAAAAAAAAAA
Y sorprende la destrucción masiva de insectos que mueren atropellados.
Aplastados contra el vidrio.
Igual me pregunto qué pensaba la gente que iba a más de 120 violando el límite de velocidad y veían como un auto los adelantaba por mucho.
- Imbécil, mira el pelotudo.
Y nosotros, mi hermano Camilo y yo, escuchando rap francés muy fuerte.
Très fort.
De vuelta en Santiago tras un fin de semana juntos.
Fin de semana que empieza así.
Mi prueba terminó el viernes a las nueve y media de la noche.
Sí.
Hay lugares habitados por personas imbéciles y descriteriadas que piensan que la mejor opción para evaluarte tres veces en el semestre, es con pruebas de tres horas y media que empiezan un viernes a las seis de la tarde. Y por mucho que ustedes lo encuentren increíble los más de doscientos estudiantes que cursan ese ramo, ¿saben qué dicen?, ¿cómo reclaman?
Nada.
Las ovejitas dicen beeeeeee.
Parece que me fue bien.
Parece que me importaba poco.
En media hora metía la tabla en el auto de mi hermano y nos íbamos a la nieve.
Ya en la carretera me quedé un buen rato en silencio pensando en un amigo del cual voy a explayarme en un post exclusivo. Te quiero mucho Tadashi.
Marisa Montes y Djavan bossa noveando mientras yo me perdía pensando.
Los últimos tres días de la temporada de nieve en Portillo, se sobrepoblan más de cien de sus habitaciones con trabajadores de El Mercurio.
- Voy a conocer a "la tribu" por dentro - pensé acordándome de la carta que envió al diario un Lagos molesto hace unos días.
Llegamos tarde y con hambre, pero no había qué comer en el hotel.
Todo cerrado.
- Saliendo del hotel crucen la carretera y donde vean una casa con música y ruido, ahí pueden encontrar algo para comer hasta antes de las tres de la madrugada. Se chama La Posada - nos dijo el recepcionista con un acento entre chileno engrupido y mendocino achilenado.
Mientras me comía fascinado mi pan con tomate y queso derretido me di cuenta que ése era el solo lugar donde podían carretear, bailar y hablar fuerte los empleados.
De vuelta en la habitación.
ZzzZZZzzzzzZZZZzzz.
No nos escuchamos roncar.
A la mañana siguiente éramos los primeros en el andarivel, y a la primera bajada la tabla me demostró su molestia por haberla tenido encerrada dos años en la bodega. Ella, muy coludida con la nieve en mi cara.
No es necesario detallar los canelloni de krill del primer almuerzo, el lenguado con salsa de camarones o los spaghetti con calamares, ostiones y camarones ecuatorianos de anoche.
Sí es necesario detallar que en mi puta vida había visto tantas cirugías plásticas juntas deambulando en los pasillos del hotel.
Tanta vieja sub-40 fileteada por el bisturí.
Tanto adulto fome con camisitas Polo.
- El cinturón ése debe ser lo más atrevido que se puso hoy ese tipo - me dijo Camilo y nos reímos.
Fue agotador.
Fue terrible no poder gritar gol pico conchatumadre, ¡gol! frente a la pantalla gigante rodeado por la tribu.
Y tener que conformarme con saltar y pegarme fuerte en las piernas cuando Chile le empató a Colombia diciendo "Golazo, golazo conchatumadre"
No poder gritar Guarello cierra tu maldito hocico.
Y conformarme con un "cáááállate" que se me arrancó.
Pero quizá lo más increíble fue estar viendo anoche CQC en el bar y ver la reacción de un tipo ante una caricatura de Lucía Hiriart con gorrito de presidaria, en medio de un chiste de mi notero favorito.
- Lasalvia pobre hue'ón, ¡cómo permiten esto en el CQC! - se paró, agarró su chela y se fue.
Yo no sabía si largarme a reir o qué.
En fin.
El Peter abacanado, y reconciliado con la tabla, siguió snowboardeando en polera sin mangas, casi que creyendo ir a doscientos por hora en las pistas difíciles, hasta que claro se sacó la más grande chucha que se haya sacado en su vida.
Diez segundos cuesta abajo.
Un par de vueltas de carnero en el aire (no bromeo).
La fama el resto del día, "oye vi como te caíste en la mañana".
Y cuatro heridas leves pero bien sangrenteadas.
- Soy un maldito halaraco y sé que me va a doler- le dije a la enfermera.
- Sí, un poquito - me respondió.
- Por eso me voy a poner a cantar apenas me toques con eso - le advertí - para así no gritar.
Y como no me acordé de ninguna canción de Djavan, ni de The Strokes ni de nada, la gente que pasaba por afuera se reía igual que la enfermera mientras yo casi que gritaba.
- Laaaaa lalala LALALALALAAAAAAAAAA
11 Opiniones:
me gusta KOC me gusta Oye solo y me gusta lerche
tu foto del baño me da miedo.
siglos que no esquío. debe ser eplúo con las dos piernas en una solta tabla. con las dos separadas recuerdo que lo hacía bien, sin cuña y soplao viendo el mar en punta arenas. competencia persiguiendo al rusio y nervisos si me tocaba irme con él en la telesilla. otras historias solo reproducibles en un post si me animo a seguir mostrando mi indignidad.
no deberías haberte reprimido con la tribu.
y tu hermano te dijo te quiero o se subentendió odo el findesemana juntos?
bear hug,
Jajajaja!!
Por qué uno se ríe cuando el otro saca la reconchasumadre y sobrevive??
Será porque sobrevive????----> Ni cagando!... Es sólo por el hecho de que sacaste la mierda...
Debe ser un reflejo de defensa...
La huea es q leo y me cago de la sarri...
Te dijimos que no hicieras hueas!
Bueh! Ahi están las consecuencias...
Por ser tan tú te pasan esas cosas, pero genial, no te quedaste con las ganas.
Te sigues cortando el pelo? jejeje.
Saludos :)
Fin de semana intenso y alharaco...
como tú no más pues!
Creo que contestaste muchas de las preguntas que te hice en mi comment anterior, si es que no todas...
es bueno tenerte de vuelta.
Beso
SdM
hola niño.. mientras mas te leo mas te estimo... como buen capricornio medio alaraco o completo... juajuajua
Quedaste muy pal gato??
Saludos yo
ok cuando kiera no mas le enseño... tu me avisas
Meshu yo
Hola poh Pedrito...
Muchas gracias a ti, tomate y Daniel por su gran apoyo, ustedes han sido grandes pilares para mí...
Espero con ansias el post que mencionas en tu blog...
En realidad no hablaré mucho por acá. De ahí nos contactaremos y hablaremos con mayor profundidad...
Saludos y un gran abrazo...
Ojalá nos veamos pronto...
Trata de no sacarte la cresta...hasta que vuelva y te pueda ver caerte en vivo....
Puta que quiero al hueón de arriba!
Tomate
ja!
y yo que moría de ganas de ir a la nieve......mejor que no, capaz que muera de veritas en el intento o me encuentre con el yeti pineda de las nieves
las vendas de la foto es por la caída??
recupérese......
beso
jpbr
JAJAJA, sí es timidez.
Es que no hay otra explicación para que gente mucho mas penca que uno, no tenga problemas en esos menesteres.
Ellos tienen las patas, piensan poco y actúan más.
Puta, que envidia.
drumnclutr
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